
La persona más desgraciada de la Tierra tiene que salvar al mundo de la felicidad.
"En un giro del destino oscuro y cómico, el gruñón residente del universo tiene la tarea de la ironía definitiva: erradicar la alegría para preservar la existencia. Esta premisa promete una exploración hilarantemente sombría, pero sorprendentemente conmovedora, de la naturaleza humana."
Se disfruta mejor en una tarde lluviosa con una taza de café bien cargado y una buena dosis de cinismo.