
Kusanagi y su novio acaban en el hospital tras un asalto inesperado. El sospechoso es Toru Soma, un terrorista que tiene cuentas pendientes con la comandante. Kusanagi y Togusa dejan el hospital y, tras descubrir que los siguen y desviar la marcha, se enfrentan a un escuadrón armado en mitad de una fábrica abandonada.