
Alya, al enterarse del testamento de Boran, no puede hacer frente a su dolor y dirige su ira hacia Boran y Cihan. Aunque Cihan hace todo lo posible para frenar la rebelión de Alya, no es fácil calmarla. Alya ve lo que hizo Boran como una traición y se da cuenta de que ya no puede mirarlo de la misma manera. Cuando Şahin arroja nuevamente a Nare al pozo, ella comienza a cuestionar su amor. Sadakat, al enterarse de que Şahin no vino a Nare para escapar, toma el control de la situación y redefine el destino de Nare y Şahin. Durante los días difíciles para la familia Albora, el hecho de que sea el cumpleaños de Deniz trae un poco de moral a todos. La sorpresa que Cihan le da a su sobrina hace que a Alya le duela el corazón por primera vez. Aunque tanto Alya como Cihan ignoran la dinámica cambiante en su relación, Nare es el primero en expresarlo. Mientras Ecmel lucha por su vida en el hospital, Zerrin tiene que tomar una decisión por su familia.