
El descubrimiento de Cihan del encuentro de Fikriye con Halis lo lleva a enfrentar la realidad de que Boran fue asesinado. Si bien Alya se siente responsable de la muerte de Boran, también tiene miedo porque no sabe de quién proteger a su hijo. Mientras Cihan y Alya están confundidos por lo que Halis le dijo a Fikriye por teléfono, Fikriye decide actuar solo para descubrir la verdad. El estado de salud de Özkan pone a Nare en un estado de remordimiento y crea una barrera insuperable entre ella y Şahin. Sadakat, que se entera de las acciones de Fikriye, cree que Alya también estuvo involucrada en la muerte de Boran. Al no aceptar esta traición, Sadakat obliga a Alya a abandonar la mansión. Como Cihan cree que Alya es inocente, decide hacer hablar a Halis para proteger a Cihan Deniz y vengar la muerte de su hermano. En su incesante búsqueda de justicia, Cihan termina en prisión y promete no salir hasta descubrir la verdad.