
Alya rechaza la propuesta de matrimonio de Cihan. En consecuencia, Cihan Albora no retira su denuncia y Alya es enviada a los tribunales para ser juzgada. Sadakat, que se entera de que Alya no aceptó la propuesta de matrimonio de Cihan, juega su última carta, pero esto sólo enfurece aún más a Alya en lugar de suavizarla. Sabiendo que Alya está siendo juzgada, Demir ve esto como una oportunidad e intenta convencer a Alya de que colabore con él. Por otro lado, Ecmel sigue ideando diversos planes para derrocar a Cihan e instalar a su hijo Şahin como jefe de los Albora. Ha cerrado todas las rutas comerciales y ha obligado a las empresas a retirarse amenazándolas.